domingo, 13 de julio de 2014

La esfinge de la calavera


Entre la extensa lista de monstruos de la mitología griega, hay un hueco reservado para una criatura denominada Esfinge. Esta bestia era un ser con cuerpo de león, alas y torso humano, que asaltaba a los habitantes de la ciudad griega de Tebas abordándolos con un acertijo, de tal forma que eran devorados si no lo resolvían. Sólo Edipo, aquel que se enamoró de su madre (el complejo de Edipo), logró resolver la famosa adivinanza: ¿Qué animal camina con cuatro pies por la mañana, en dos a mediodía y en tres por la tarde? A lo que respondió que el hombre, en su infancia con cuatro al gatear, luego de adulto con dos y con tres en la vejez con el bastón. Venciendo así a la Esfinge.

Pero las esfinges como tal provenían de culturas mucho más antiguas que la griega, siendo la máxima representación de las mismas la faraónica obra que, tumbada en la arena y con el torso y cabeza erguidos, custodia las pirámides de Giseh desde hace miles de años.

Esa misma postura, levantando la cabeza y con el resto del cuerpo pegado al suelo o la rama, es la que adoptan las orugas de una familia de lepidópteros cuando se ven amenazadas, por lo que comúnmente se conocen como esfinges.

La principal característica de estas orugas es su imponente tamaño, pues se encuentran entre las más grandes de Europa, llegando algunas hasta los quince centímetros de longitud. Por lo que no es de extrañar que haya más de un susto al encontrarlas, sobre todo en esta época del año, en la que pronto será frecuente topárselas en el olivo durante el verdeo. También aparecen durante la recogida de la patata en el verano, ya que llegado su momento se entierran en el suelo para formar la crisálida previa a la transformación en mariposa.

Oruga de la esfinge de la calavera en mi mano

Las esfinges pertenecen al grupo de las mariposas nocturnas, genéricamente conocidas como polillas (ojo, las protagonistas de este artículo no tienen nada que ver con el azote de nuestros armarios), que se caracterizan por tener un cuerpo muy vigoroso y por desarrollar su actividad preferentemente de noche, con alguna que otra excepción a esto último.

La mayoría de especies de esfinges no son excesivamente conocidas, entre otras cosas por culpa de sus trasnochadores hábitos. No obstante, hay una que se ha hecho particularmente famosa por el dibujo en forma de calavera que aparece en el dorso del cefalotórax, su nombre: Acherontia atropos o esfinge de la calavera.

Acheronta atropos (imagen de wikipedia)

Lo cierto es que la fama la ha llevado incluso a debutar en Hollywood, pues tiene un pequeño papel secundario en El silencio de los corderos, ya que era la mariposa que cultivaba el asesino en serie de la citada película. Aunque en verdad el diseñador del cartel del film exageró un poco el dibujo de la calavera, realmente reemplazó el natural de la propia mariposa, que es mucho menos acentuado y de color ocre, por una foto artística de Dalí, en la que la calavera está formada por cuerpos entrelazados de varias mujeres (si alguna vez alquiláis la película fijaos bien en la carátula). Por otra parte, esta polilla hizo primero sus pinitos en nuestro cine nacional, apareciendo en el rodaje del surrealista cortometraje de Buñuel y Dalí titulado Un perro andaluz. Aunque he de decir que antes del salto al cine tuvo una aparición fugaz en una de las novela más leídas de todos los tiempos, Drácula, de Bram Stoker.


Es obvio que el motivo de su popularidad no le ha traído demasiadas simpatías, pues desde tiempos inmemoriales siempre se ha buscado presagios y signos en cualquier sitio a nuestro alrededor, razón por la que el diseño craneal rápidamente fue asociado siniestros significados. Ello le ha supuesto ganarse una inmerecida reputación negativa, de forma que a veces la llaman mariposa de la muerte.

Cuando sus descubridores científicos le pusieron nombre, también se dejaron influir por la superstición, pues Átropos era precisamente el nombre de una de las parcas griegas, aquellas encargadas de controlar la existencia y el destino de cada ser humano. En concreto Átropos era la que cortaba el hilo de la vida, de ahí viene el dicho de la vida pende de un hilo. Existen otras dos especies de Acherontia que habitan en la zona de Indonesia, ambas también poseen el fatídico motivo pictórico, por lo que a juicio humano fueron merecedoras de otros nombres igualmente funestos.

En cuanto a su anatomía, al igual que la oruga, la mariposa es también enorme, algunas hembras llegan a los doce centímetros de envergadura. Otro aspecto curioso es su trompa, que es mucho más corta que en otras especies de esfinges, además de ser especialmente robusta en su extremo. Utiliza la misma para alimentarse de néctar y de la savia derramada en las grietas de los árboles, pero si hay algo a lo que esta mariposa no se puede resistir es la miel, siendo capaz de penetrar en las colmenas para saciar ese irrefrenable deseo. Una vez dentro, rompe las celdillas de miel con la fuerte trompa y vacía tres o cuatro celdas hasta quedar satisfecha, puede resistir algunas picaduras ya que tienen un exoesqueleto bastante grueso y emite además una especie de chillido con la trompa al hacer pasar el aíre por la misma, según parece este chillido podría detener momentáneamente a las abejas, permitiendo el asalto a la colmena. Aún así, es frecuente que muchas acherontias mueran en el interior del panal.

Sin duda la vida de la mariposa de la calavera es más que curiosa, tanto en el aspecto real como en el “misterioso”, de hecho hay otras muchas leyendas asociadas a este insecto alado, seguramente alguno conocerá más de una historia sobrenatural que haga referencia a esta mariposa. En mi opinión, su dibujo no es más que una casualidad natural del mundo animal y todo lo achacado a esta mariposa no son más que supercherías. No obstante, puede que esa sea una ventaja competitiva de la propia mariposa, que le permita defenderse de nuestra capacidad de extinguir especies. Así que, por si acaso trae mala suerte, dejémosla vivir tranquila.


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1 comentario:

  1. Interesantísimo! Hoy a la tarde me he cruzado con una oruga de esas y me he quedado sorprendida por su tamaño y colorido, la he identificado y he llegado a tu blog, gracias!

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