domingo, 1 de diciembre de 2013

El solífugo, araña camello o escorpión del viento


El pasado año encontré por casualidad un pequeño animal que no pasó desapercibido en mis escritos, y aunque solo hice una breve entrada, esta suscitó un amplio interés, fruto no de mis palabras, sino de la singularidad del propio animal.

Era sólo una cría de muy pequeño tamaño, pero hizo honor a todo que había leído sobre ella, su agresivo metabolismo y fiereza acabó con numerosos animales casi al instante, que desaparecían entre sus mandíbulas poco tiempo después.

Se trataba de un solífugo, una especie de arácnido de hábitos preferentemente nocturnos
. No se debe confundir con una araña, aunque a veces se le suele llamar araña camello o araña de sol en inglés (sun spider) para algunas especies diurnas, nombre en cierta medida contradictorio pues en realidad solífugo significa el que huye del sol. Dicho apodo parece obedecer en origen a Plinio el viejo, quién lo bautizó como Solpuga, el que combate el sol. Este es un animal del que hay unas 800 especies repartidas por todo el mundo, pero con un único representante en España: Gluvia dorsalis.

El hecho es que mi intento de crianza no resultó, y este terminó por hacer un alarde escapista escalando las lisas paredes de un improvisado terrario. Para ello se ayudó de sus pedipalpos, una especie de extensiones con ventosas con las que fue capaz de escapar al estilo del ladrón de película que escala un edificio. Otra de sus características, su increíble velocidad, hizo imposible la recaptura, de hecho uno de los sobrenombres con los que es conocido por su rapidez es windscorpion (escorpión del viento).

Aún así, todo ello me permitió conocer al animal más a fondo y artículo dio una pequeña vuelta por el planeta hasta aterrizar en Argentina. Allí, Hernán, un estudiante de biología se interesó y me instruyó un poco más en el tema.

Hernán me explicó la dificultad de mantenerlos vivos en cautividad, dado que en dichas condiciones solían durar como mucho un par de meses. Respecto a su cuidado bastaba polvorizar un poco de agua sobre algo de tierra y el construiría una madriguera/túnel, por lo demás, había que controlar la cantidad de animales que suministrar, puesto que el impulso devorador podía engordarlos hasta que casi no eran capaces de moverse.

Mucho más abundantes en Argentina, Hernán, colocaba trampas pitfall para capturarlos o buscaba debajo de las piedras. De inmediato me puse también a ello, enterrando recipientes en el suelo, pero al margen de un sinfín de otros curiosos animales, no hallé ningún solífugo en las trampas ni bajo las piedras de la zona.

Foto de Hernán con microscopio de una especie argentina (Mummuciidae)

Otra especie argentina (Procleobis patagonicus) devorando un grillo

Perdida toda esperanza de volver a encontrarlo, el tema quedó aparcado casi un año. Tiempo hasta que otro lector se interesó sobremanera por el mismo, tanto que me pidió la localización exacta de mi hallazgo. Javi, de profesión militar, conocía los grandes solífugos de Afganistán a través de algunos compañeros destinados allí, y estaba empeñado en tener otra mascota más que añadir a su ambipligio (otro arácnido poco común), pero no había encontrado aún ninguno en España, ni en tiendas de mascotas ni en libertad.

El ambipligio de Javi


Indiqué a Javi la localización en google maps con cierto escepticismo, ya que el levantamiento de piedras podía ser una ardua tarea sin recompensa, máxime con aquel calor. Pero se ve que no soy el único con aficiones singulares y tenacidad a prueba de bombas, pues mientras iba camino de la playa, Javi estuvo dos horas y media levantando piedras un 15 de junio a pleno sol.

Por la tarde recibí en el móvil un escueto comunicado militar por email: “Te comunico que la misión ha finalizado con éxito”. Javi ya tenía su preciado solífugo, con un tamaño de unos 2,5 cm aproximadamente. En ese preciso instante, animado de nuevo por la iniciativa de Javi y casi en paralelo, ya había iniciado también una pequeña prospección en las dunas y matorral de la playa. Mi espíritu competitivo no podía ser menos y en poco más de cinco minutos ya tenía también un ejemplar. He de decir que la tarea fue mucho más sencilla, puesto que en la playa las piedras escaseaban y el pequeño arácnido tenía menos escondrijos en los que ocultarse, así que capturé un par más de ellos.

Cada uno con su prole, estuvimos unas semanas dedicados a ellos, en las que aprendí muchas más cosas. De entrada sorprenden dos elementos característicos que ya he mencionado. El primero de ellos los pedipalpos, una parte característica de los arácnidos pero que aquí se ha desarrollado en extremo y hace de los solífugos un animal inconfundible. Estos se han alargado hasta convertirse en un par de herramientas multiusos, pues estos son usados para trepar, palpar, manipular la comida, construir túneles e incluso reproducirse. Pero entre los usos más sorprendentes se encuentra el cómo son capaces de mantener a raya a cualquier potencial víctima o enemigo desde la distancia, los cuales se enfrentaban a una situación semejante a un intento de golpear a alguien con los brazos muy largos mientras este los mantiene a distancia hasta asestar el golpe definitivo. Para esto último usa los quelíceros, su segunda herramienta distintiva.

Gluvia dorsalis en mi mano


Los quelíceros del solífugo son como una especie de tenazas puntiagudas con dientes de sierra, que mueve atrás y adelante atacando como con un arma blanca. Al contrario que en otros arácnidos no posee veneno, pero una vez alcanza al otro animal con sus tenazas, este ya no tendrá nada que hacer y poco a poco será desguazado. Estás piezas son únicas en el mundo de los arácnidos y hacen los inconfundibles.

También me llamó la atención la cantidad de pelos sensibles que llegan a tener, especialmente largos en las patas. Estos hacen que el solífugo esté advertido en todo momento en cualquier dirección, impidiendo que nada se acerque sin quedar advertido y detectando también cualquier movimiento en el terreno para cazar a sus presas.

Durante un tiempo especulamos con la posibilidad de hacer que se reprodujeran, incluso el ejemplar de Javi parecía ser una hembra grávida según palabras de Hernán, o lo que es lo mismo embarazada y llena de huevos. Sin embargo la razón quedó del lado del Hernán y, a pesar de los cuidados, tres meses después ninguno de ellos aguantó el tirón. Creo que este delicado animal debe acostumbrarse desde muy pequeño a su nuevo ambiente, de otra forma, su alto metabolismo termina estresándole más aún.

El terrario de Javi con el solífugo debajo de la piedra

Así que, a pesar de todo, no me he rendido aún y a finales de verano encontré una nueva cría deambulando por el parking exterior de un conocido supermercado. Un lugar poco común para este bichito, del cual “rescaté” de inmediato para traerlo conmigo. Por el momento ha aguantado el primer embite y ahora está hibernando. Ha hecho su propia madriguera en el miniterrario, pero llegado el momento volverá a resurgir para culminar un nuevo experimento del científico loco en el que me he convertido últimamente.

Nota: agradecimientos a Javi y Hernán por el buen rato compartiendo experiencias

Licencia Creative Commons

El solífugo, araña camello o escorpión de viento se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en www.almabiologica.com.

22 comentarios:

  1. No sabía hasta hace poco que hubiera una especie en España,de hecho en la facultad se me enseñó en una asignatura que no hay especies de este grupo animal en nuestro país. A ver si algún día consigo verla.
    Los amblipígidos son chulísimos,yo los vi en la selva, daban algo de miedo sobre todo al verlos correr.

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    1. Gracias por el comentario Álvaro. Me ha sorprendido que no lo supieran en la facultad. Los solífugos los encontrarás bajo las piedras. No he visto un ambipligio de cerca, y menos en la selva, la única selva que he visitado es una de las islas que están muy al sur de Japón (Amami Oshima). Saludos

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  2. K tal, soy javi. Muy bien el articulo y completo, la pena esk no cosiguieramos k criasen. Hubiera estado muy bien y alomejor se hubieran habituado mejor al terrario pero bueno, ya lo volvere a intentar.
    Ahora me voy a hacer con un uropigio, tambien conocidos como vinagrillos o es orpiones latigo. Ya te mandare alguna foto a tu correo cuando lo tenga.
    Bueno pues nada felicidades por el blog k esta genial y un saludo.

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  3. No sabia como se llamaban y mucho menos si eran venenosos, me costo encontrar e identificar este bicho ya que tengo un año de haber cambiado de casa y he visto varios. Buena información....

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  4. Pues en La Puebla de Montalbán, Toledo, tenemos unos cuantos y más grandes que los de la foto principal (y también bastante más pequeño que los de Afganistan). Durante el verano no es raro encontralos dentro de casa.

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  5. Ayer me encontré uno en mi casa, en Salamanca.

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  6. Debajo del sofá apareció un rapidísimo solífugo, igual como el de la primera foto pero mas grande, como de unos 3 cm. Murcia.

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  7. Pues cerca de Navalmoral de la Mata los tenemos a puñaos. Y enormes. No hace falta buscarlos. Un animal horripilante. Y escolopendras, y alacranes, y arañas lobo, y arañas cangrejo, y viudas negras, y loxoceles, y culebras bastardas... Maldita la hora que me vine a vivir al campo.

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  8. Yo soi de mexico de reynosa tamaulipas y ya e matado como cuatro en un solo dia

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  9. Es increíble este bicho me llamo la atención su característica y su forma de alimentarse tiene un mes que encontré uno en mi casa soy de puebla lo capture y lo tengo en un frasco de mayonesa al no saber su nombre y lo eh alimentado de grillos, cochinillas y otro tipo de arañas.

    por lo que leo este bicho no dura mucho en cautiverio lo tendré hasta q se muera o alguien lo quiera rescatar...... ( ·-·)

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  10. Hola, te escribo desde la Patagonia argentina. Encontramos dos de este raro animal.... uno dentro de la casa y el otro queriendo entrar.
    El primero por la impresión que nos causó, pasó a la historia.... no así el segundo. Por temor y adquirir algo de conocimiento respecto a qué era lo que había atrapado, lo puse en un frasco. He aquí el ejemplar que atrapé era hembra y hoy puso sus huevos. Cuánto tardarán en nacer las crías?, porque la verdad... y sin ofender a los amantes de este espécimen, obviamente prefiero deshacerme de eso.

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    1. Hola, disculpa la tardanza en responderte, no había visto el comentario hasta ahora. Respecto a tu pregunta no creo que tarde mucho en eclosionar, pero no sabría decirte exactamente. La reproducción de este animal es un tema pendiente de investigar por mi parte, de hecho sería una suerte verlo poner los huevos igual que tu.
      No obstante tengo algún amigo más experto precisamente de Argentina, indagaré algo más y te contestaré.
      Puede que el solífugo devore los huevos, pero no estoy seguro de ello.
      Sí pudieses mandar alguna foto sería interesante ver la puesta. Te dejo mi correo: almabiologica@gmail.com

      Saludos

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    2. Hola! Soy Hernán.

      Todavía tenes el ejemplar?

      De que localidad es?

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    3. Hola mi nombre es Sergio, esta semana en un par de expediciones al campo encontré un par de ejemplares, les monte un par de terrarios y a ver que tal van tirando, yo los conozco desde pequeño aqui son mas o menos frecuentes, vivo en un pueblo de Toledo y los claros pedregosos y aridos no faltan, me agrada ver que no soy el unico aficionado por estos temas, un saludo y espero vallamos hablando!

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    4. Hola mi nombre es Sergio, esta semana en un par de expediciones al campo encontré un par de ejemplares, les monte un par de terrarios y a ver que tal van tirando, yo los conozco desde pequeño aqui son mas o menos frecuentes, vivo en un pueblo de Toledo y los claros pedregosos y aridos no faltan, me agrada ver que no soy el unico aficionado por estos temas, un saludo y espero vallamos hablando!

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    5. yo por propia experiencia recomiendo no capturar a estos animales para intentar adaptarlos a la cautividad ya que es casi imposible si os gustan y quereis tener alguno se venden exoticos mucho mas impresionantes que nuestro gluvia dorsalis ya nacidos en cautividad que se adaptan sin problema alguno

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  11. Me ha parecido encontrar un ejemplar en mi casa en Guadarrama (Madrid) como puedo enviaros una foto???

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  12. Ayer me encontré uno en mi cuarto de estar, en el Cerro Alarcón en Valdemorillo, Madrid. Se parecía más bien al primero que aparece en este blog. Me pareció muy agresivo. Atacó a algo que había en un poco de pelusa y sus queliceros, curvados hacia abajo, daban miedo. Mientras comía algo que tenía en la pelusa, doblaba el abdomen hacia arriba como hacen los escorpiones cuando usan su aguijón, aunque este no tien. No me gustaría encontrarme uno de estos en un zapato o los pantalones.

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  13. por la noche apareció uno debajo de una olla en la cochera estoy en Ensenada, B.C. México, se movió tan rapido que no dejaba identificar si era un alacrán, así que murió con una atomizada de insecticida, lo hubiese conservado ya que nunca había visto uno.

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    1. Efectivamente se caracterizan por su rapidez, imagino que sería grande el ejemplar.

      Saludos

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  14. Aquí hay muchísimos, vivo en el norte de México y son bastante comunes, tengo un nene muy curioso y no puedo dejarlos entrar; uno me impresionó bastante pues medía más de 10 cm, me asustó bastante, estaba en la pared de mi recámara, soy aracnofóbica y casi me muero del susto, investigué un poco mas y ahora me dan menos miedo, pero igual me impresiona verlos, su rapidez y corpulencia me asustan.

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  15. Hace como más de 30 años descubri esos bichos en los bosques cerca de utiel, Valencia. Yo los imaginé como arañas topo....por su manía de vivir bajo tiera..

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