martes, 20 de diciembre de 2011

El gran pavón nocturno


En el cine americano de ciencia ficción de los años cincuenta se puso de moda agrandar a los insectos y otros bichos para volverlos más terroríficos. En aquellos años, el planeta se las tuvo que ver en el celuloide con hormigas gigantes (El mundo en peligro, 1954), una monstruosa tarántula (Tarántula, 1955), mantis religiosas enormes (El monstruo alado, 1957) o una plaga de descomunales langostas (El principio del fin, 1957).
Este género cinematográfico volvió hace unos años con cucarachas mutantes del tamaño de un humano (Mimic, 1990), insectos alienígenas (Starship Troopers, 1997) y grandes arañas (Arac Attack, 2002).

Semejantes monstruos son sólo fruto de la imaginación y de la morbosa necesidad que tiene el ser humano de alimentarse de miedo viendo películas de terror. Pero en realidad, sí hubo una época en la seres parecidos existieron.
Fue en el denominado periodo carbonífero, hace 300 millones de años, una etapa en la que los insectos y otros artrópodos crecieron de manera desmesurada gracias a la peculiar atmósfera de aquel periodo y la falta de depredadores: libélulas de 80 cm de envergadura, arácnidos gigantes, escalopendras de 1,5 m y escorpiones marinos de hasta 2 metros campaban a sus anchas en La Tierra entre otros muchos animales ya extintos.

Aquella época de gigantismo pasó y hoy en día estamos acostumbrados a imaginar a los insectos como animales de tamaño insignificante, pero aún quedan muchos ejemplares que se salen de lo común: en Malasia existe un insecto palo que puede alcanzar los 35 cm de longitud, el escarabajo Titán del amazonas mide 17 cm y cubre toda la palma de una mano, y el insecto más pesado es el escarabajo Goliat, superando los 100 gr. Sin embargo, el podium del tamaño lo copan hoy en día las mariposas, gracias a su envergadura alar: la mariposa Atlas del sudeste asiático casi llega a los 30 cm y la Emperador, también llamada diablo blanco o bruja blanca, a los 35.

Todos ellos se encuentran en lejanas tierras exóticas... o puede que quizás no. Después de muchos artículos escribiendo sobre las curiosidades de los animales menos conocidos de nuestro entorno, parece que ya no iba a encontrar nada que pudiera asombrarme. Nada más lejos de la realidad, pues en abril, la naturaleza me volvió a dar una “pequeña” sorpresa. Ya había oído hablar de ella, aunque no imaginaba encontrármela en la acera de una de las calles de mi pueblo, probablemente atraída la noche anterior por iluminación del alumbrado público, una debilidad de este animal.

Gran pavón nocturno o Saturnia pyri en mi mano

Se trata del insecto más grande de Europa, la mariposa Saturnia pyri, de 17 cm de envergadura, algo que quizás no llegue a los espectaculares registros ya mencionados de sus parientes, pero que sin duda son dignos de tener en cuenta, no hay más que ver la foto en mi mano para darse cuenta de su magnitud.
 
Resultan muy difíciles de ver, pues su existencia como mariposa adulta es muy corta, disponen sólo de una semana para engendrar una nueva generación, y localizar a tu pareja en medio de bosques, montes u olivares no es tarea fácil. Para hacerlo la hembra de Saturnia es capaz de liberar un intenso olor debido a sus feromonas, que el macho puede detectar incluso a 30 km de distancia gracias a sus antenas especiales en forma de peine. Se han dado casos en los que una hembra atrapada fortuitamente en una casa ha sido capaz de atraer a más de 100 machos.

El gran pavón llegaba casi a los 15 cm de embergadura
Si lo llevásemos al patrón de comportamiento humano, sería equivalente a que una mujer fuese capaz de liberar de golpe toda su esencia femenina. Sin duda la química de las feromonas juega un papel crucial en la atracción humana, y cuando nuestro cuerpo es capaz de liberarlas irradia un especie de magnetismo que produce efectos estimulantes en otras personas, sean o no conocidas. Eso les ocurre a los excitados machos, no en vano, el vocablo feromona significa llevar o transportar excitación.

Detalle del cuerpo del gran pavón

Como hemos dicho, es posible que deba recorrer grandes distancias para encontrar a su media naranja, y mover tal corpulencia de alas para un insecto es bastante complicado. Aquí además hay que acabar con un mito de la enseñanza antigua, en la que muchos de nosotros nos hemos criado creyendo que los insectos son animales de “sangre fría”. Pues bien, está demostrado que estas mariposas, además de otros muchos grandes insectos alados, son capaces de calentar su sangre en algunos periodos de tiempo, de lo contrario el vuelo sería más dificultoso por no decir casi inviable. La diferencia estriba en que su calor no procede de una actividad metabólica, sino del propio ejercicio de los músculos de vuelo, realizado de forma previa a modo de calentamiento o ya durante el trayecto aéreo. Es algo parecido a lo que ocurre cuando, frente al frío, nuestros músculos tiritan para producir calor.


Tanto empeño en conseguir una pareja queda en entredicho más tarde, pues la relación termina una vez llega la puesta de huevos, aunque en realidad poco más les quedaba que hacer en esta vida. La puesta se realizará en una planta frutal, a ser posible un peral, de ahí el apellido de su nombre científico (pyri). En cuanto al nombre principal de esta mariposa, hay que decir que proviene de la diosa Saturnia Juno, hija de Saturno, aunque comúnmente se la conoce más como gran pavón nocturno por los dibujos redondos de sus alas, que se asemejan a los de un pavo real. Como en otras mariposas, la función de estos dibujos es simular los ojos y párpados de un animal mayor, un búho por ejemplo, de forma que le permita ahuyentar a posibles predadores.

En cierto sentido los adultos de Saturnia viven y mueren por amor, es su único cometido. De hecho, en su efímera semana de madurez, llevan al extremo aquello de la falta de apetito cuando se está enamorado, pues no prueban bocado en todo el tiempo y viven sólo de las reservas que acumularon cuando eran orugas. Realmente es poco tiempo para encontrar al verdadero amor de su vida y formar una relación. Al ser humano le lleva a veces toda su existencia hacerlo, con la condición adicional de que estas mariposas sólo tienen una breve oportunidad de vivir a fondo la vida, pero que seguramente sí aprovechan, a diferencia de otros “seres más inteligentes” que se pierden en dudas y preocupaciones menores que ellos mismos suelen generar.


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6 comentarios:

  1. Hola. Te encuentro buscando info sobre pavones, también encontré una viva el sábado, y provocan impresión (y pesa, la cogí para apartarla de los niños). Un saludo.

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    1. Hola Iyuti. Espero que te haya gustado. ¿En que zona la viste? Las hembras pueden ser más corpulentas aún que los machos y se diferencian en que sus antenas son más finas (las del macho son más plumosas). ¿Hiciste alguna foto?
      Saludos

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    2. Hola, Kamareon. La vi en Rivas - Madrid, curiosamente por la tarde vimos un jabalí así que fue un día completo. Voy a subir un par de fotos al blog, cuando estén las enlazaré. Estoy casi segura que era hembra por el detalle de que las antenas no eran plumosas, y estaba gooorda, debía ser muy reciente, espero que aguantara para poner los huevos. Un saludo.

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  2. En Priego de Cuenca he visto un par de ellas esta mañana

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    1. Pues deben estar saliendo todas ahora, en plena eervescencia, sólo durarán una semana más o menos.

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  3. ola me encontrado un gran pavon nocturno con las als un poko rotas como lo puedo cuidar. .

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